El picking en alimentación no consiste solo en recoger productos.

Implica trabajar con precisión sobre cantidades, lotes, ubicaciones, incidencias y tiempos operativos. En muchas organizaciones también significa coordinar el paso entre almacén, producción, preparación de pedidos y expedición sin perder control ni trazabilidad.

Optimizar el picking en este contexto no es solo una cuestión de velocidad. Es una cuestión de estructura: cómo está organizado el almacén, cómo reciben instrucciones los operarios, cómo se confirman los movimientos y cómo fluye la información entre fases.

Qué suele fallar

Algunos problemas habituales son:

A esto se suma a menudo la dependencia de papel o del conocimiento informal del almacén. Cuando el operario tiene que interpretar listados, confirmar datos por su cuenta o apoyarse en memoria y experiencia previa, el margen de error crece y la operación se vuelve frágil ante cualquier cambio de personal.

Organización del almacén como base del picking eficiente

Antes de hablar de herramientas de guiado, la organización física del almacén tiene un impacto directo en la eficiencia del picking. Algunas prácticas que mejoran el rendimiento:

Zonificación por rotación (ABC). Las referencias que se mueven con más frecuencia (zona A) deben estar en las posiciones más accesibles y cercanas a la zona de preparación. Las de movimiento medio (zona B) en posiciones intermedias. Las de baja rotación (zona C) en zonas más alejadas. Esta distribución reduce recorridos innecesarios.

Separación por temperatura y tipo de producto. En alimentación, cámara frigorífica, almacén seco y zona de congelados tienen condiciones distintas. La organización del picking debe respetar estas zonas y minimizar el tiempo que el operario pasa entre cambios de temperatura.

Codificación clara de ubicaciones. Pasillos, estanterías y posiciones deben estar identificados de forma legible. Si el operario necesita interpretar la codificación cada vez que busca una ubicación, ese tiempo se multiplica por cada movimiento del turno.

Qué mejora un buen sistema de gestión

Cuando el proceso está bien digitalizado, el operario puede trabajar con instrucciones claras, registrar movimientos en tiempo real y mantener trazabilidad durante toda la operación sin esfuerzo adicional.

Un buen sistema de gestión de almacén (SGA) aporta en picking varios elementos clave:

Esto elimina la mayoría de los errores que ocurren cuando la ejecución depende de interpretación o memoria.

El papel del guiado visual

En entornos donde el ritmo es alto y la precisión es importante, el guiado visual aporta una ventaja importante. Herramientas como pick to light o put to light permiten indicar al operario dónde debe ir y qué debe tomar o depositar, haciendo el proceso más claro y menos dependiente de listados manuales.

Sistema pick to light con luces LED indicando posición de picking en estantería de almacén

Con pick to light, el operario no necesita consultar una pantalla en cada paso: las luces de las ubicaciones se encargan de guiarlo. Esto acelera el ritmo y reduce la fatiga cognitiva en turnos largos o de alta demanda.

Esto es especialmente útil cuando se quiere acelerar la curva de aprendizaje del personal nuevo o reducir errores repetitivos en tareas de almacén y preparación.

El picking de producción: una fase que muchos olvidan

En cocinas centrales y empresas con producción propia, existe un tipo de picking que a menudo queda fuera del sistema: el picking de ingredientes para producción.

El operario que surte la cocina necesita saber qué ingredientes tiene que recoger, en qué cantidad y con qué lote. Si lo hace sin guiado, el lote puede no ser el correcto, la cantidad puede ser inexacta y la trazabilidad de la producción queda comprometida desde el primer paso.

Un SGA especializado gestiona también este picking de producción: genera la lista de ingredientes a partir de la orden de trabajo, indica al operario dónde están y registra qué lotes entran en cada elaboración. Eso permite luego reconstruir qué materia prima fue a qué producto terminado.

Picking y preparación de pedidos: la continuidad que marca la diferencia

El picking no termina cuando el operario recoge el producto. Termina cuando ese producto está correctamente asignado al pedido, contenedor o destino correspondiente.

En muchas operaciones, el error no ocurre en la extracción sino en la asignación: el producto correcto termina en el contenedor equivocado, o se prepara para el destino incorrecto. Un sistema que mantiene la trazabilidad entre extracción, asignación y verificación final reduce ese riesgo.

Beneficios principales de optimizar el picking

Entre los beneficios más claros están:

Si el picking está bien resuelto, mejora no solo la extracción de producto, sino todo lo que viene después: producción, preparación de pedidos y expedición.

Por dónde empezar

En la práctica, la mejora del picking suele seguir este orden lógico:

  1. Revisar la organización física del almacén y la codificación de ubicaciones
  2. Digitalizar las instrucciones al operario (PDA o terminal)
  3. Integrar el criterio FEFO para la selección automática de lotes
  4. Añadir confirmación de acción en tiempo real
  5. Valorar guiado visual (pick to light) en las zonas de mayor volumen o error

No hace falta hacerlo todo a la vez. Muchas mejoras tienen impacto inmediato con cambios relativamente pequeños en la forma de trabajar.

Si quieres una visión más amplia, revisa también nuestra página sobre software logístico para alimentación, la de módulos, la de picking en cocina industrial y la página de producto.